El FPS promedio resume cuántos cuadros caben en un segundo, pero no muestra cómo llegan esos cuadros a la pantalla. Una sesión puede tener un promedio alto y aun así mostrar tirones notables en sus peores momentos.
El frametime es la duración de cada cuadro en milisegundos. Cuanto más uniforme es la serie, más predecible es la respuesta. El 1% low y el 0,1% low resumen la cola lenta de la distribución; son señales de consistencia, no una prueba aislada de la causa.
Para comparar un ajuste, mantén el juego, la resolución, el límite de FPS, la tasa de refresco, la energía, el driver, el mapa y el recorrido de la captura. Haz un calentamiento, repite la sesión y registra el entorno. Si a una captura le falta la identidad del proceso, los datos de cuadros o telemetría reciente, hay que descartarla.
Rise Test aplica este protocolo y separa el resultado medido de la hipótesis. Un veredicto puede ser mejoró, neutro, empeoró o no concluyente. La decisión de mantener un ajuste sale de la serie de sesiones, no de una barra bonita ni de una promesa universal.



